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Despertar

 

 

 

Comienza otra fría madrugada

palidecen las serenas sombras

una mirada se aleja

es un mar de dudas

olas entre sábanas

un fuerte viento

tempestad de ideas y recuerdos

en el horizonte tu silueta

callada

derrumba los sueños náufragos

se olvidan los recuerdos

amanece

luz que abre la ventana

y resplandece el litoral

casi todo es nada.

 

 

 

Lugares

 

Despierto en lugares con tiempo de odio
lugares siempre ancianos.

Mis calles están sedientas de sangre
donde se olvida que existe el silencio
donde la violencia es infinita hambre
se pierde todo menos el olvido
recuerdos ya marchitos.

Duermo en lugares de tiempo rasgado
que vigilan sus fríos edificios
torres de concreto siempre manchado
donde los viejos rencores no duermen
donde mueren las voces.

Sueño con pasos sin prisa en mi acera
serenidad en cada madrugada
caminar en mañanas sin violencia
caminar y recordar lo escondido
pasos siempre tranquilos.

Y despertar antes que llegue el tiempo
traspasar dormido la vieja noche
tomar lo que se pierde en este estiércol
y respirar en mis viejos recuerdos
respirar aquel beso.

Sueño con lugares sin tiempo de odio
sin violencia en mis días.

 

Náufrago

 

Vi un viejo barquero perdido en tierra,

caminaba en las ruinas de su tiempo

sobre bordes de historias ya contadas,

memorias que se cierran.

Sobre una áspera vereda de polvo

naufraga en recuerdos su vieja barca,

se hunde con trozos de noches ancianas

queda su timón roto.

Vi a ese triste hombre caminar sin remos,

otro barquero como muchos otros,

tantos que perdieron su barca, el río

en tormentas de tedio.

Los veo en mi sueño, en ellos me miro,

olvido que una vez tuve mis remos,

fue un tiempo lejano que cruce ríos;

un perdido barquero.

 

Joaquín Sorolla: Barcas en la playa.

Joaquín Sorolla: Barcas en la playa.

Un Hombre

  para Hugo Secco

Se fue como se va un guerrero,
silencioso, a paso lento,
sin dejar deuda pendiente,
sonriendo;
hoy en el viento llega el silencio,
un largo silencio,
y un vacío que inútil intenta
dominar nuestra acera.

Corre la brisa en las calles,
en las aceras que extrañan
sus pasos ausentes…
y la lluvia, pertinaz lluvia
serena compañera de Curitiba,
lo busca en sus parques,
ella también lo extraña.

Saudade de tantas palabras,
saudade de tanta saudade…

Se fue como se van los héroes
deja su magia en nuestra senda;
se fue como se van los sabios,
su mirada que aún enseña;
se fue como se van los grandes,
deja su eternidad, hoy es nuestra.

 

Inercia

No existen imágenes en el viento
más allá de secas hojas que mueve
son viejas pesadillas que se arrastran
en las calles llenas de perros muertos
sin verlo sé que existe el movimiento
como existe cada pecado oculto
la certeza que vive en mi ceguera
de saber que puedo sentir que siento
ver como el viento desarma las hojas
de la inercia contenida en sus miedos
no existen imágenes en mi mente
sólo tu epitafio arrastra mi historia.

Voz

 

Vagar en un vacío

perder las montañas

bailar con demonios

sacrificar tormentas

asesinar los recuerdos

pudrirme en la lluvia

sobornar mi angustia

perder cada noche

dormir sin sueños

soñar con mis restos

despertar en ellos

buscar mi voz

buscar mi voz

sin gritos

sin susurros

sin lamentos

en silencio

oir mi voz

sólo escuchar

escuchar

escuchar

escuchar

oír mi voz

desafiar al viento.

 

 

Inmóvil

 

Entre restos torcidos de pecados

en la esquina de un viejo cementerio

un árbol regala su inerte sombra

a un poeta cansado

le quedan algunos segundos, pocos

tras su larga jornada en la nostalgia

fue un caminar en la nada, sin nada

demasiados pasos en el desierto

acaso demasiados

en su rostro un gesto dice todo

no le importó caminar en la estepa

él mantiene su caduca sonrisa

siempre fue suya, siempre

hoy el viento parece calcinarlo

arroja llamas que rasgan su rostro

y un horizonte de larga tortura

le retira su sombra

hoy no le importa nada, ni la nada

tampoco la eternidad del infierno

sabe que lo acompañan sus recuerdos

y atorado en su estúpida sonrisa

queda inmóvil el tiempo.

Iguaçu

 

Agua que seduce al viento

vuela entre árboles, rocas

río que entrega su alma

en un gran vacío

agua que abraza al cielo

sin saber que no existen caricias

amor suicida que cae en riscos

húmeda neblina, lágrimas

y ahí la piedra no canta

sólo observa en silencio

y el agua llora, se lamenta

amor imposible, eterna caída

y un ave llega, vuela

alas, dan consuelo

agua que seduce al viento.

Foto por Liliane Mendoza Secco

Foto por Liliane Mendoza Secco